sábado, 4 de abril de 2020

Cotidianidad robada



Hoy, que se nos aconseja que nos hablemos a la distancia adecuada.
Que se nos dice por nuestro bien, que debemos de suspender nuestros besos y abrazos.

Hoy, que nuestra vida de calle ha quedado confinada, y los pasillos de casa son nuestros paseos de playa, nuestros sofás se convierten en bancos de coloridos jardines, y los balcones y ventanas, pasan a ser miradores de alta montaña con paisajes imaginarios.

Hoy, que aprendemos a soportar la realidad de unas calles vacías. Nuestra cotidianidad robada. Y apenas llegar a entender de cuando en cuando el silencio roto por un sonido de sirenas, o ese aplauso entre la gratitud y el miedo, de cada tarde, cuando nuestros relojes marcan las ocho.

Acaso todo sea producto de un mal sueño, del que la naturaleza misma que hemos ido creando, aún no nos permita despertar.








sábado, 27 de enero de 2018

Inspiración


Una hoja en blanco y las ideas agolpadas en tu pensamiento.

Unas ganas locas de expresar tus sensaciones de vida, de revelarte ante tus calladas emociones cuando todos duermen.

La noche, ese momento donde los pequeños ruidos engrandecen, el encuentro con los sueños regalados, el enfrentamiento más sincero contigo mismo, ese momento tan intimo en el que los silencios se hacen más largos, y las miradas cada vez más cortas de puertas adentro.

Todo adquiere una realidad diferente cuando la luz se apaga, y la oscuridad se apodera de cada uno de esos colores que hasta hacía un segundo, daban sentido  a cada rincón de tu habitación.

Apenas un suave reflejo de luna que atraviesa tu ventana.
El imperceptible sonido de unas sábanas que intentan acoplarse a tu cuerpo.

Ya con el último bostezo empiezas a comprender.

El letargo se apodera de ti. Tus ojos cansados se cierran lentamente.

Una vez más la inspiración faltó a su cita contigo.

Quién sabe.

Tal vez mañana despiertes con ella a tu lado, de nuevo juntos al amanecer. 


 

domingo, 7 de enero de 2018

Con derecho a seguir soñando


Ahora sí. 

Se acabaron las fiestas de Navidad. 

A partir de hoy empieza de verdad el nuevo año.




Seguiremos aspirando a adivinar nuestro futuro, abrazaremos con fuerza lo bueno que nos llegue, e intentaremos pasar de puntillas ante lo indeseado.   

Después de todo. 

Nuestras ilusiones y nuestras decepciones seguirán siendo esas cosas inesperadas que casi siempre nos sorprenden.

Los proyectos de vida una batalla constante que nunca acaba, y la palabra la mejor solución a mano para entendernos.

Pero recuerda siempre una cosa.

Por encima de cualquier certidumbre o incertidumbre de vida, o por difíciles que sean tus decisiones o tus dudas.  
   
No dejes nunca de soñar despiert@, y solo así disfrutarás con los ojos bien abiertos de lo soñado.




sábado, 23 de diciembre de 2017

Delante del espejo





Seguramente eres de esas personas que disfrutan sintiendo que tienen el control de su entorno. De aquellas que nunca dan nada por perdido, por difícil que sea la situación. Perteneces a ese grupo "raro" que se preocupa por las injusticias diarias y no teme expresar sus emociones, sin importar las miradas. Demuestras una amistad sincera, ofreces y arrancas sonrisas a quienes quieres sin esperar nada a cambio. Estás presente cuando alguien necesita ayuda y sabes desaparecer para no ser una carga.

Conoces el valor de la confianza y te esfuerzas por no defraudar a quienes creen en ti. Sabes que respetar a los demás es la clave para ser respetado. Tal vez seas esa persona dispuesta a solidarizarse y a ayudar a levantar el mundo en sus momentos más bajos.

Eres de los que, cuando las respuestas no llegan y las esperanzas parecen haber desaparecido, enfrentan la verdad con la cabeza en alto. Sabes, sin lugar a dudas, que las ilusiones perdidas siempre regresan, que las emociones fuertes nunca se acaban, y que la vida, con sus deseos concedidos, vuelve para tocar a tu puerta con entusiasmo.

Sabes que el inicio de un nuevo año trae consigo grandes cosas, experiencias desconocidas por vivir, nuevas metas por alcanzar, innumerables anécdotas y momentos singulares por compartir. Pero sobre todo, sabes y crees intensamente que nunca se ha ido del todo la hora de sentirte importante. Y es justo frente al espejo, donde ves reflejada en tu mirada la seguridad, la razón y la fuerza que dan sentido a cada latido de tu corazón.


jueves, 28 de septiembre de 2017

Siempre es cosa de dos






Las relaciones de pareja son como el viento racheado: su intensidad varía, soplando débil o intensamente según la pureza del aire y del espíritu del otro.

Conocer a alguien y enamorarse es una evolución natural en la vida, a la que todos estamos invitados. Es el momento de la complicidad más tierna, de las miradas recíprocas y las sonrisas nerviosas. Es el tiempo de la conquista deseada, de los halagos, de la seducción dulce y del impulso de una atracción a primera vista.

Cada lugar y momento se convierten en testigos de esta nueva aventura, de un sentimiento que crece y de la inseguridad que nos hace vulnerables pero decididos. Cada gesto y palabra del otro son analizados en busca de aceptación y comprensión, tratando de descifrar intenciones y sentimientos.

Con el tiempo, tras intercambiar promesas sinceras, a veces esos dos corazones, que creían estar unidos para siempre, se enfrentan a preguntas difíciles con respuestas dolorosas. Ocultos en la distancia de sus espacios individuales, envueltos en sueños y regalos, descubren que el espacio común que llamaron "amor verdadero" no siempre se mantiene intacto.

domingo, 9 de abril de 2017

Y de pronto...

El silencio de sus reconocidas voces cada nuevo día.  La carencia de esas tiernas miradas que solían cruzar contigo a menudo.  La ausencia de ruido en un dormitorio vacío.  La inexistente espera ante la puerta del baño, sin necesidad de coger turno para la ducha.  La ausencia de unos cepillos de dientes con diferentes colores, que siempre acompañaban al tuyo.  La desocupación y el vacío de unas sillas, donde solían sentarse junto a ti, la repentina amplitud de un sofá tantas veces disputado, y que al final siempre acabábamos compartiendo en familia.  La desaparición del sonido de unos pies descalzos caminando con pisada firme de uno a otro lado en dirección a la cocina, para abrir y cerrar la puerta de la nevera saciando su joven apetito, con cierta desesperación. 
De pronto.
Esos ruidos de llave al otro lado de la puerta que ya no se oyen anunciando sus llegadas, esos "¡hola, ya estoy en casa!", que tanto se echan de menos.  Esos besos y ese "hasta luego" en cada salida del hogar al encuentro con sus planes, esos comentarios de rutina por pequeños que fueran en cada regreso, las sonrisas regaladas en los días felices, o sus gestos serios cuando tocaba afrontar y vivir alguna que otra preocupación. 
Aún hoy, nos parece estar oyendo sus murmullos al otro lado de la puerta de vez en cuando, en esas tantas noches en las que el uno al otro, decidían confiarse como buenos hermanos.  Algún que otro secreto en la intimidad de su habitación. 
    

jueves, 15 de diciembre de 2016

Compañeros de juegos



No necesitan máquinas del tiempo ni regalos sofisticados para ser felices. No piden nada que esté fuera de nuestro alcance como padres.

Ellos solo quieren tenernos cerca, ser testigos de sus pequeños progresos y de las inocentes travesuras que nos sorprenden en sus primeros años.

Nos piden, con esas voces agudas y miradas tiernas, que seamos sus compañeros de paraguas en los días de lluvia y de saltos de charco en charco. Quieren que nos bajemos a su altura de vez en cuando para convertirnos en cómplices de sus juegos, sintiendo que cuentan con esos amigos con quienes aprender a amar y sonreír.