lunes, 20 de enero de 2014

fotos de un ayer


La vida está llena de grandes emociones multicolores que se transforman en imágenes a través del tiempo. 
Ellas son, el sentimiento y la  memoria de nuestro ayer.



























domingo, 19 de enero de 2014

protagonistas de nuestra vida

La vida. 

Ese guión tan extraño lleno de errores y aciertos entre los deseos y el pensamiento, que nos invita a salir en la inmensa pantalla de sus experiencias y valores. Permitiéndonos interpretar nuestro papel estelar, según el tipo y género que nos corresponda en cada momento.

Un protagonismo a golpe de escena y claqueta, mientras vivimos las secuencias de una película autorizada para todos los públicos.
Pretendiendo aspirar con cada uno de nuestros sueños cumplidos, al premio final
de un "oscar" a la felicidad.




¡Comienza un nuevo día!


¡Silencio, se rueda!... 


¡Cámara!...



¡Y  acción!...




¡Feliz nuevo amanecer!

lunes, 13 de enero de 2014

una noche de estreno en la Esperanza













Sábado noche, a la hora convenida, y con el coche aparcado en buen lugar.

Llegas con las prisas de la puntualidad exigida por la cita, y esperas tu turno pacientemente en la cola como todos los demás.
 La cola.
 La famosa cola en la calle para entrar al cine, como en los buenos tiempos.
 Que agradable sensación.

Tras unos minutos de espera; esta empieza a moverse, avanzando en dirección a la puerta de entrada.

 ¡Allá vamos!

 Nos espera un gran estreno.

 "La ladrona de libros" genera ciertas expectativas e ilusión entre los allí presentes. 
Hay muchas ganas de verla. Pero... 

!Alto! 

¿Que ocurre? 

¿Otra cola? 

Vaya, menos mal. 
Son los entusiastas de las palomitas, que acuden al mostrador, deseosos de proveerse de su ración acostumbrada para acompañar la velada.

Alguien me había anunciado que en esta sala, Sí estaba permitido alimentarse libremente durante la proyección. 

Tampoco le deis demasiada importancia, ¿vale?

 Todos. 

O casi todos. 

Tuvimos que hidratar, y hacer llegar a nuestros cuerpos, esos pequeños "manjares" adquiridos en barra, o suculentos bocatas  "made in spain" caseros; dadas las horas de la sesión, y su larga duración.



Recinto enorme; aseos localizados; pantalla muy grande;  y capacidad más que suficiente de acomodo sencillo, acorde a los tres euros en taquilla (buena iniciativa) para ver la proyección.


 Sinceramente.  Me encontré muy bien en todo momento. Y más aún. Si estás con la compañía y la amistad deseada, para disfrutar de la ocasión.


Al principio, y una vez acomodados en nuestros asientos, dicha fiesta y sus momentos en torno al séptimo arte, parecieron revivir en mi, costumbres de un pasado: voces, estilos degustativos, risas a discreción, y pillerías de acomodamiento de propios y extraños, dejando el típico asiento vacío como "ropero", buscando la comodidad de rigor.

 Amén de los nuevos sonidos de móviles y sus formas diferentes, a escasos minutos de comenzar.


Tras los trailers correspondientes de costumbre, y las consiguientes escenas con sus sonidos envolventes e imágenes seleccionadas, pensadas para reclamo de futuras asistencias, y con unos quince minutos de retraso sobre la hora señalada. 
Con unas butacas repletas de gentes amantes al cine, expectantes e ilusionadas. 
Vimos como apagaban las luces tenuemente;  y quedándonos a oscuras...

Dimos por inaugurada la  sesión.



Por fin ante nosotros. El estreno de una película precedida de la fama de su gran libro.

 ¡Un gran libro y su historia!

 Que en poquísimos momentos, y llevada a la pantalla por un director un tanto "Hollywodiense"- bajo mi humilde opinión de espectador-

Nunca estuvo la altura de la imaginación del lector.

Afortunadamente, y complaciendo mis deseos por aquello que también me habían contado.

Los aplausos; aunque algo tímidos. No dejaron de sonar con el THE END de su autor.



Me gustó la experiencia. 
Creo que volveré a repetir en un próximo estreno. 

Confío para entonces; que Sí logre sorprenderme gratamente.
El nuevo guión para la gran pantalla.

 Y su nueva dirección.

jueves, 9 de enero de 2014

dicen que todo cambia con el tiempo




Antes, salir a la calle, era como una joven y divertida aventura de verano.

 Ahora; no sé cuanto más durará este crudo invierno social que estamos atravesando; pero me preocupa ver a la gente cada día caminando presurosos y cabizbajos  por las calles;  incluso algunos de ellos, sin tener a donde ir.

Me entristece verlos con excesiva tensión en sus miradas dirigiéndose a sus casas, como queriéndose poner a salvo de la inquietud que les provocan sus difíciles y mal llevados pensamientos, dada la responsabilidad  educacional de los suyos, y la manutención familiar que les atañe. 

Me apena ver unas aceras cada vez más vacías de vida recién caída la tarde, y la inseguridad en sus pasos titubeantes, que por momentos entiendo, ellos puedan ver también en mi.

Me duele tener que soportar tanto vacío e impotencia por las cosas injustas que nos están imponiendo con descaro, interrumpidas tan solo, por esas  pequeñas y humanas alegrías que nos llegan de cuando en cuando.

Tan siquiera estamos seguros cuando nos vence el sueño cada una de nuestras noches. 

Qué nuevos tiempos. Y cuantas más sorpresas indecentes de una clase distinguida que nos comprende y nos consuela. 



Nos traerá cada nuevo amanecer. 



martes, 7 de enero de 2014

aquellas caricias de entonces




Sin darnos cuenta.

 El paso del tiempo nos cambia como por arte de magia.

De niñ@s todo nos parece enormemente bello, y hasta las cosas más simples, son pequeñas tentaciones que nos hacen acariciar lo desconocido, como algo nuevo por descubrir, conocer, y comprender.

Los increíbles pensamientos y las fantasías de entonces, son sustituidos por una oferta variada entre la inocencia y la demanda en un mundo lleno de diferentes realidades, donde la competencia es un pulso entre falsas inteligencias. Y  la justicia. Suele ser presa de libres mercados.
 

Lo más triste de hacernos  adultos. 
Son esas sensaciones  humanas y dulces de nuestra infancia, de las que jamás deberíamos de desprendernos, y solemos abandonar en nuestro pasado . 


Y  a veces, aún peor. 

Conseguimos olvidar.