domingo, 30 de marzo de 2014

abrazos regalados y besos compartidos



Soñar tu fantasía, despertar y no recordar lo soñado, vivir intensamente tu imaginación, y pensar que lo vivido es la memoria recuperada de tus sueños.

Recorrer lentamente los caminos que deseas sentir, abrazando cada gramo del aire que la vida te ofrece, sin necesidad de mirar atrás, para desear recuperar alguno de tus pasos.

Ofrecer lo mejor que hay en ti, sin exigir nada a cambio, olvidando las palabras que solo huelan a intereses.

Recibir los abrazos regalados y los besos compartidos, como un signo de amistad; preámbulo de un gran amor, en el fugaz atrevimiento entre la vida y sus misterios, al que solo suelen jugar l@s "loc@s" ilusionad@s como tú.

Exigirte cada día de tu tiempo sin quitarle importancia a tu presente, recordar siempre a aquellos que te arroparon con la dulzura de sus besos, acariciando suavemente tus cabellos para desearte las buenas noches.

No des nunca a las cosas que tengan remedio, más importancia de lo que se merecen, y si la solución no viene a buscarte, tampoco desesperes por su poco interés en ti, aprendiendo a reírte de tu ridícula, y espantosa suerte.

Si las cosas que piensas no te conducen a una vida relajada, intenta dejar esos pensamientos a un lado, como algo que forme parte de tu intimidad; ya que es una gran tontería, pasar el tiempo intentando convencer a alguien que piensa de manera diferente, creyendo firmemente en su forma de ver las cosas. Al igual que tú.

No desesperes nunca al intentar conseguir todo aquello que anhelas con presteza, y aprende a amar y disfrutar con todo lo conseguido hasta entonces. 

Disfruta de la felicidad que te proporciona el hecho de seguir intentando alcanzar tus sueños, con la paciencia que creas considerar más adecuada. 
Procura demostrarte a ti mism@. 
Que con honestidad, y construyendo día a día la realidad que deseas. Se pueden conseguir todas aquellas cosas que te propongas. 
Sin tener que menospreciar ni maniatar con formas absurdas, e indignidades.
El respeto y reconocimiento que merece.
 La "extraña" y diferente vida de los demás.








miércoles, 26 de marzo de 2014

un día te levantas, y ves que...









Las voces que antes se compartían alegres e ilusionadas por todas partes, ahora sólo intercambian palabras, tecleando a través de sus dedos.

 Que las miradas de la gente se agazapan tras el silencio de unos auriculares que emiten melodías seleccionadas, escondiéndose a menudo, del mundo exterior que les rodea.

Que las normas solo las cumplen  capítulo a capítulo, los mismos actores y actrices disciplinad@s de siempre, cargando constantemente con la irresponsabilidad de un libre albedrío mal entendido, practicado por aquell@s que nunca se sonrojan por nada, parapetados tras la fidelidad a sus colores.  

Que queda sobradamente demostrado, que a los semáforos siempre suelen respetarlos los mismos, y ya dejaron de cumplir con su función, de una misma forma para todos.

Que los colegios concertados que desproveen de otras ayudas necesarias a los públicos, cada vez nos desconciertan más con su sistema de "matriculas selectas y seleccionadas". 

Que los amigos de sus amigos siempre son bienvenidos, cuando se trata de dar el salto sin estar a la altura de unas obligadas oposiciones, que otros terminan acatando con resignación y duro esfuerzo, con mejor o peor suerte.

 Que después de muchos años descubrimos que, lo de "hacienda somos todos", ya solo forma parte de uno de esos sueños para privilegiados, que nunca se cumplió para todos por igual.

Que las prisas y los temores fundados, por ese futuro a alto precio, suelen ser el denominador común de un juego muy divertido, para aquellos que mueven los hilos de una supuesta justicia que tan a menudo nos maneja.

Que durante veinticuatro horas seguidas, las radios y las televisiones no cesan de emitir sus programas a la carta, ajustando, a sus determinados gustos culinarios, el sabor habitual de sus mensajes, para agitación o adormecimiento, de nuestra inquieta e inconformista, o nuestra abnegada y sumisa  digestión .


Pronta despierta la rutina que nos abraza pidiéndonos calma, y se deja ver a nuestro lado sin llegar a comprendernos del todo.
Rara es la burla constante que nos acecha dentro de nuestra condición humana, y nos sorprende día a día con tantas cosas deseadas o contratiempos no queridos, y nos hacen abrir los ojos como platos ante la nueva ilusión que nos eleva; o la maldita preocupación que nos mantiene firmes sobre el suelo. 

Fácil de recibir, y duro de acatar, el bien o el mal que nos llegan. Provocando y disfrutando de nuestra dicha; o aprendiendo a soportar el grado de nuestras contrariedades, junto al aroma de un caliente café con leche, y esas tostadas que lo acompañan. Mientras seguimos inmersos en pruebas de vida constantes, y conductas aparentes. O reconociendo, esas crudas realidades que a menudo nos hacen carcajearnos de nosotr@s mism@s. Hasta alcanzar el momento de llegar a vencer, con divertidas historias muy visibles; o en ocasiones camufladas. Nuestra dulce y maravillosa suerte. O la aburrida y tediosa cotidianidad que nos atrapa.
Entre grandes suspiros de agradecimiento, o pequeños soplos de emoción con sus renacidas esperanzas.
Mientras disfrutamos, o seguimos buscando. Esa llamada, y deseada felicidad.    

Que sin lugar a dudas.  

A todos y todas nos pertenece.

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Por momentos, tengo la impresión de que la vida, es una competición de intercambios constantes entre nuestros distintos estados de ánimo, y nuestro sentido del humor.
Representados a diario, y según "ganen o pierdan", en una particular y personal carrera de gestos. 

Por unos enfadados o llorosos... 

O simpáticos y alegres emoticones.





























       

sábado, 15 de marzo de 2014

tus 5 sentidos



Enciendes tus sentidos a la vida, y en su belleza, ves una de las razones para seguir respirando profundamente.

Oyes los sonidos de sus vibraciones, y encuentras en ellas las emociones  necesarias para continuar con fuerza hacia adelante.

Sabes que a lo largo de tu recorrido, vas a tener que soportar el eco de muchas razones, con gustos y formas diferentes, pero te reconoces capaz  y preparad@ para ello, con tremendas ganas de empezar a demostrarlo.

A lo largo del camino notarás por momentos, que la temperatura de tu cuerpo y la firmeza de tus manos, no siempre gozarán del calor y el tacto necesario, para salir airos@ en cada situación de vida con la que te encuentres, a la hora de expresar  y defender tus pensamientos. 

Pero sobre todo; recuerda lo importante que es sentirte bien contigo mism@, y no olvides nunca.

Que aquello que los demás verán en ti, será siempre.

Ese aroma personal que llegues a transmitir con tus hechos al tratar de mejorar con la humanidad de tus gestos y tus acciones regaladas.

En este mundo de sueños e ilusiones que a tod@s nos iguala.

Cada vez que disfrutamos de nuestra cita con la felicidad.





miércoles, 12 de marzo de 2014

cuando dos desconocidos coinciden por cualquier calle en el tiempo

Ella, caminaba despacio, titubeante, casi con pequeños y lentos vaivenes sobre la estrecha acera. Fumaba como nerviosa, apurando un cigarrillo entre los dedos corazón e índice, que se consumía poco a poco en repetidas caladas, elevando constantemente su mano izquierda al encuentro de sus labios.

Con la otra mano; sujetaba pegado a su oído derecho, un móvil de última generación. De repente, un desconocido intenta adelantarla sobre sus pasos. Toma todas las precauciones para no tropezar con ella. Pero no pudiendo precisar el espacio ni el momento adecuado, intenta advertir su presencia lo más sensiblemente posible, procurando no asustarla, con el sonido grave de su voz. -¡Cuidado, voy por la derecha!-

Al oírlo, la imagen de la joven experimenta un leve sobre salto, girando su cuello sorprendida, a la vez que exclamando con cierto miedo.  -¡Huy, que susto!-

Él; la tranquiliza inmediatamente sin llegar a detenerse. Esbozando una ligera sonrisa , posa tenuemente  su mano sobre aquel hombro inquieto. -¡Tranquila! No quería asustarte-  le dijo prosiguiendo su camino con paso acelerado.

Fue entonces; cuando ella, un tanto aliviada por aquella tensión de unos segundos; pudo relajar su mirada y volver a sonreír .

El breve momento vivido, provocado por aquellas palabras sorpresivas que sonaron a su espalda, mientras caminaba absorta en su conversación de aquella mañana soleada; solo quedará en un hecho sin importancia  del pasado.

Aquel desconocido que no quiso importunarla en su conversación privada a través del móvil, pudo alcanzar a oír mientras se alejaba, unas palabras que sonaban a duda resuelta en tono elevado de cierta alegría; parecido a alguien que vacía su pecho mediante un gran suspiro, dejando volar al aire una antigua preocupación.

-¡Mamá! ¿Sabes de que son los mareos?-... (silencio)... -¡De vértigo!-

 Cabe suponer. Tal vez pensó mientras se alejaba.
 Que la calada siguiente de aquel extenuado pitillo; sería más profunda y reconfortante, una vez encontrada la respuesta.

 A un esperanzador principio, de una futura solución.


Y como tantos, y tantos, encuentros casuales entre desconocidos, que a diario se cruzan por las calles del mundo. 

Todo quedará en anécdota  de un fugaz tiempo de vida compartido.

 Como si nada.